La Molina, 18 de setiembre del 2008
 

Cadena de favores

Jose Gonzalez no tenía idea como iba cambiar su vida cuando empezó el año académico.  Pero unos meses más tarde se encontró inmerso en un mundo hasta entonces desconocido y remoto para él, la Ópera.

Efectivamente, José representó este año al Colegio en el Certamen de Audición Musical, y si bien no se llevó el premio final, sí terminó embarcado en el mundo del bel canto, de su magia y de la extraordinaria experiencia cultural que significa.

Hoy por la mañana lo encontré leyendo sobre Verdi en su tiempo de plan lector y le robé unos minutos para que me contara su experiencia.  Ya pasadas las emociones de la competición me contó como había entrado a la competición animado por su abuelita, y cómo había recibido el apoyo de sus padres y de uno de jg-cam

sus compañeros mayores de undécimo.  Cómo se había animado con su compañero Óscar Arias a lanzarse a competir, a pesar de no ser músico y de conocer muy poco de la Ópera hasta entonces.

Todo esto me hizo recordar aquella película, Cadena de Favores, con Kevin Spacey y Joel Osement, donde los esfuerzos que hacemos por ayudar a los demás no quedan en ellos,  sino que se trasladan en forma de nuevos favores que van cambiando vidas.

Pensaba en el interés del tutor por promover el Certamen entre sus alumnos de 7mo., en el entusiasmo contagiante de la abuelita, en el refuerzo de sus padres, en el ánimo de sus compañeros, etc., que fueron motivando y sosteniendo la breve brizna de ilusión que le animó a competir, que le sostuvo en las largas horas de preparación, y que le llevaron a ganar la etapa semi final y a sentarse luego como representante del San Pedro con el respaldo de una de las barras más bulliciosas y cálidas que hemos tenido en los últimos años.  José no ganó el Certamen, pero ganó mucho más: se demostró a sí mismo de lo que es capaz, se ganó un sitio especial en el cariño de sus compañeros, ya no solo del salón, pero de todo el Colegio, conoció la música, se ha animado a aprender un instrumento, comprobó -por enésima vez, si cabe- el amor y el respaldo de sus padres y se ganó un lugar muy especial en la estima de sus maestros. ¡Qué experiencia!

La magia de la pequeñas iniciativas motivadas por el cariño, las posibilidades que se abren cuando nos atrevemos a abandonar nuestras zonas de comodidad y nos lanzamos a aprender algo nuevo, cuando asumimos un reto, cuando damos el proverbial paso adelante en la formación. ¡Qué bonito poder celebrar estas ocasiones! Como maestros, como papás, pensemos en el inmenso valor educativo que tienen esos pequeños grandes momentos que marcan nuestra vida y nos van haciendo mejores.

Creo que el tiempo del Colegio es un tiempo precioso para ensayarnos, para atrevernos, para lanzarnos a estas aventuras. ¡Qué pena jugar a seguro!, ¡qué pena no atrevernos a equivocarnos!, ¡qué pena ser adultos antes de tiempo!  Animemos siempre a los chicos a dar lo mejor de sí, a atreverse.  Abandonemos nuestros propios espacios de comodidad y ayudemos a los chicos a dejar los suyos. Iniciemos por nuestra cuenta, cada día, miles de estas una hermosas cadenas de favores que transforman vidas.

 

Atentamente,


Alfredo Draxl G. R.
Director

COLEGIO SAN PEDRO: Calle Hurón 409 Rinconada del Lago . La Molina · Teléfono: 6149500 info@sanpedro.edu.pe